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Cristina Postigo: “Hay que dotar de estabilidad a los investigadores jóvenes, aunque sea al margen del funcionariado”

28.04.2020

 

Cristina Postigo es licenciada en Ciencias Ambientales por la Universidad Autónoma de Madrid y máster en Environmental Applied Geosciences por la universidad alemana Eberhard Karls. En 2006 se incorpora al Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA) del CSIC, en Barcelona, para realizar la tesis doctoral en el campo de la química analítica ambiental. En 2011 se doctora por la Universidad de Barcelona (premio extraordinario de doctorado).

Su etapa post-doctoral incluye dos años (2012-2014) en la U.S. Environmental Protection Agency como investigadora Marie Curie. En el marco de esta beca, retorna al IDAEA, donde continua como investigadora Beatriu de Pinós (2015-2017), y actualmente, desde el 1 de septiembre de 2018, como investigadora ComFuturo.

Dentro del programa de Fundación General CSIC, Postigo es la artífice del proyecto ENFOCAR, nombre abreviado de ‘Enfoque innovador para la detección de sustancias citotóxicas y reprotóxicas en agua regenerada y potable’.

Reducir la toxicidad en la desinfección del agua

El objetivo de su propuesta es desarrollar una herramienta que evalúe y minimice la formación de compuestos tóxicos que se originan durante la desinfección del agua, “un proceso indispensable para proteger a las personas de enfermedades como el cólera o la diarrea”, apunta la investigadora.

En España, el proceso de desinfección más común en las plantas de tratamiento de agua potable es la cloración. “Es además un trabajo clave en la reutilización del agua residual que constituye, a su vez, un valioso recurso para zonas afectadas por la escasez de agua”. “Sin embargo -añade Postigo- durante este proceso, y de manera inintencionada, se producen subproductos de desinfección o DBPs (del inglés disinfection byproducts). Esto sucede cuando un desinfectante, por ejemplo, el cloro, reacciona con la materia orgánica presente en el agua. Los derivados pueden llegar a ser más tóxicos que los compuestos de los que proceden”.

Su línea de investigación está justificada. Hasta la fecha sólo han sido caracterizados la mitad de los compuestos que se forman durante la cloración del agua potable. El desconocimiento es aún mayor en el caso de la desinfección con cloro del agua residual tratada. “Tratamos de identificar los DBPs que pueden provocar efectos adversos. ENFOCAR se basa en el análisis dirigido por efectos (EDA). Centramos los esfuerzos analíticos en las fracciones de las mezclas de subproductos de desinfección que presenten un determinado efecto tóxico”, señala Cristina Postigo.

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