Junio 2011

JAVIER REY

Director General de la Fundación General CSIC

Investigación de frontera: traer un futuro al presente

4 Comentarios
 Thomas Kuhn, en su libro La estructura de las revoluciones científicas describe un modelo de la dinámica de la ciencia basado en periodos de calma, que él llama ciencia normal, en los que reina un determinado paradigma, marco conceptual y metodológico, que se utiliza para encontrar respuestas a preguntas pertinentes en el contexto del propio paradigma. Estos periodos de calma se ven interrumpidos cuando aparecen anomalías en el paradigma, respuestas que no pueden ser conseguidas, o resultados y observaciones que contradicen alguno o varios de los principios que sostienen el paradigma. En estas fases de crisis y agitación serían, en opinión de Kuhn, cuando se producen cambios de paradigma, revoluciones científicas en las que se cambia el marco de desarrollo de la ciencia en un determinado ámbito. En ocasiones estos nuevos paradigmas no son directamente comparables con aquellos que desbancan (lo que Kuhn y otros filósofos de la ciencia como Paul Feyerabend o, en parte Imre Lakatos, llamaban inconmensurabilidad de paradigmas, concepto controvertido, debatido y matizado posteriormente por el propio Kuhn) e incluso puedan coexistir, aunque en realidades o escalas diferentes, como por ejemplo, la Mecánica newtoniana y la Mecánica relativista.





En la última etapa de su vida, Kuhn dejó un poco de lado la concepción de las revoluciones científicas en términos de estabilización y desestabilización de paradigmas y abrazó un concepto algo diferente basado en el aislamiento conceptual y metodológico entre disciplinas científicas. Las disciplinas acaban separándose tanto que no solo utilizan lenguajes diferentes, sino que los conceptos y marcos metodológicos son tan distintos que acaban siendo universos separados.
Aunque la evolución de la ciencia, no tanto revolución, tiene importantes componentes más sociológicos que epistemológicos, el concepto kuhniano de paradigma puede resultar útil cuando tratamos de investigaciones de frontera, ya que la creación suave de nuevos paradigmas que abren puertas a dimensiones imprevistas del conocimiento es una propiedad, si no exclusiva sí muy característica, de las investigaciones de frontera.


¿Qué es investigación de frontera?
Una definición simple de investigación de frontera podría ser “aquellas investigaciones que se desarrollan en las fronteras del conocimiento”, matizando quizás, “en una determinada área o ámbito”. La definición es claramente imprecisa, de hecho no responde a la pregunta, pues traslada la definición un paso más atrás, a las fronteras del conocimiento, sin aportar ningún criterio discriminador. Toda investigación es sobre algo desconocido y puede aportar conocimiento nuevo. Por tanto, toda investigación sería de frontera, pues se desarrolla en la frontera entre lo que es conocido y lo que es desconocido. Pero evidentemente, esta conclusión no nos satisface. Queremos distinguir entre investigación de frontera genuina, y el resto de las investigaciones, las que podríamos llamar “de la corriente principal” (o ciencia normal según Kuhn).

Quizás ayude enumerar algunos aspectos que caracterizan a las investigaciones de frontera. Por ejemplo, suelen 1) abordar cuestiones sobre las que existe una fuerte controversia en la comunidad científica del ámbito en el que se desarrolla; 2) ser cuestiones de difícil respuesta, al menos con los abordajes metodológicos al uso; 3) utilizar metodologías y conceptos atípicos en su ámbito; 4) partir de resultados inesperados que ponen en cuestión el paradigma dominante; 5) relacionado con esto último, centrarse en cuestiones cuya solución es clave para confirmar (o rebatir) el paradigma imperante; 6) ser investigaciones con un nivel de incertidumbre muy alto sobre su éxito; etc. No todas las investigaciones de frontera responden a todos estos criterios. Lo que parece más común a todas ellas es su potencial transformador y renovador del conocimiento. Las investigaciones de frontera tienen la capacidad de aportar resultados que suponen un avance muy significativo en el conocimiento, siendo generadoras de nuevos paradigmas que abren puertas a nuevos enfoques y formas de pensar, nuevas cuestiones y planteamientos, que no son posibles en el marco, digamos estándar, de la ciencia que no es de frontera, la ciencia de la corriente principal. Con un coste, el alto riesgo de fracaso de muchas investigaciones de frontera.


La vida en la frontera es difícil
Algunas investigaciones de frontera son muy populares, como aquellas necesarias por el paradigma imperante. Investigaciones cuyo resultado puede ratificar o refutar el propio paradigma. En otros casos, son investigaciones que se desarrollan en marcos metodológicos y conceptuales muy innovadores, cuya potencialidad es ya reconocida por la corriente principal de investigación, pero aun no están suficientemente implantadas en la comunidad científica afectada. Son investigaciones pioneras de campos de investigación que pueden devenir en cuerpos de conocimiento completos.

Sin embargo, existen otras investigaciones de frontera en las que la potencialidad de generar conocimiento nuevo resulta difícil de estimar. Precisamente por desarrollarse en un terreno donde es intrínsecamente difícil investigar, con pocos antecedentes, con abordajes atípicos, y en muchas ocasiones con pocos investigadores y menos expertos trabajando en esa línea. El resultado es muchas veces impredecible. Es más, muchas de estas investigaciones no son siempre bien percibidas por el statu quo de la mayoría o pueden incluso ser completamente ignoradas. Los investigadores que se arriesgan en estas investigaciones son exploradores, trazan caminos sin saber adónde van a ir a parar.

Los sistemas actuales de I+D no favorecen las investigaciones de frontera. Precisamente por sus propias características. Al ser investigaciones de alto riesgo, no suelen tener una valoración alta en las comisiones de decisión de financiación de la investigación, donde es un requisito la existencia de resultados preliminares que apoyen la propuesta. Además, faltan en muchos casos expertos o conocedores de las investigaciones que se proponen, con lo que la evaluación por pares, común a la mayoría de los sistemas científicos actuales, falla. Las investigaciones de frontera tienen también dificultades en su penetración en la comunidad científica, es decir, en su diseminación en forma de publicaciones o comunicaciones. Por las mismas razones que explican su dificultad de financiación. Esto provoca que, pese a lo estimulante y atractivo que resultan, las investigaciones de frontera no sean caminos elegidos por la mayoría de los científicos y, lo que es más preocupante, por los científicos jóvenes, los que tienen mayor potencial creativo e innovador. Precisamente por su altísimo riesgo de fracaso y de exclusión por parte de la comunidad en la corriente principal de la investigación. Los sistemas actuales de promoción de la ciencia penalizan duramente el riesgo al fracaso, lo que sumado a la dificultad intrínseca que suele acompañar a las investigaciones de frontera explica por qué la intensidad de investigación en la frontera sea, en general, sensiblemente menor que en la ciencia normal de Kuhn.

Sin embargo, este planteamiento, que más parece una actitud, puede resultar muy perjudicial para el sistema científico a largo o incluso a medio plazo. Las investigaciones de frontera son el semillero de donde se echa mano cuando llega el momento de crisis del que hablaba Kuhn. Si queremos tener auténtica transformación del conocimiento es preciso potenciar las investigaciones de frontera, y reconocer y fomentar el espíritu inquisitivo y crítico de nuestros jóvenes científicos. Es necesaria no solo la excelente capacitación técnica que proporciona la ciencia de la corriente principal, sino también nuevas ideas y aproximaciones metodológicas y conceptuales. No será posible si no tener capacidad de respuesta cuando la próxima pregunta, el próximo resultado inesperado, el siguiente reto innovador, demande del sistema de I+D un conocimiento que ahora ni siquiera podemos sospechar o imaginar. Las investigaciones de frontera tienen esa capacidad, la de traer un futuro al presente, incluso aun cuando los que la practican no pueden siquiera anticiparlo.

Comentarios

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4.
Arturo
Perfecto me ayudo en mis investigaciones, muy buena información Saludos
3.
nipi
muy buena informacionn !!!!!!!
2.
ofelia maricruz
me sirvio de mucho thanks:)
1.
Enrique
Increíble

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Publicado en Núm. 05


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