Acceso abierto: ¿qué es y por qué?
Por acceso abierto se conoce la iniciativa que persigue poner la literatura científica y académica a libre disposición en la Red, asegurando el derecho de poder acceder sin restricciones al conocimiento científico. El acceso abierto, gratuito y permanente a los resultados de la investigación, empezó siendo una iniciativa
DESTACADOSPerfil: Agnès PonsatiPerfil: Isabel Bernalavant la lettre impulsada por los propios investigadores a favor de un intercambio más ágil, eficiente y democrático de información científica hace ya dos décadas, con la aparición de arXiv.
En 2002, se reúnen en Budapest bajo los auspicios de la Open Society Institute varias instituciones y elaboran la primera declaración formal a favor del Open Access. Le suceden las declaraciones de Bethesda (Junio 2003) y Berlín (Octubre 2003) en la misma línea y sobre el mismo sustrato. Declaraciones sucesivas de este tipo evidencian la fase de fuerte expansión del movimiento del acceso abierto.
Se cuestiona el monopolio de las grandes editoriales sobre la distribución y explotación de la información científica, la división informacional generada entre instituciones y países (
digital divide) y las barreras que supone para un modelo eficaz y transparente de comunicación científica. Los factores que propician la aparición del movimiento son variados: la denominada «crisis de las revistas», que se gesta como consecuencia de los incrementos exorbitantes de precios; la falta de competencia; la situación monopolística del mercado editorial y la crisis de permisos debida a las restricciones editoriales ( tecnológicas y legales).
Bajo el modelo imperante, las instituciones no pueden garantizar el acceso a toda la información científica que se produce y que en gran parte financian y generan, o a la que generan sus homólogos. Paradójicamente, la tecnología permitiría un acceso mayor e inmediato si el escenario editorial fuera otro. Ello pone de manifiesto que el modelo de comunicación científica, basado en un sistema editorial preocupado más por los beneficios económicos que por el valor social de la ciencia y su difusión, está, si no en crisis, sí en entredicho.
El acceso abierto se ha consolidado como un canal de comunicación científica que pone en tela de juicio varios cimientos fundamentales del sistema editorial predominante y cataliza transformaciones revolucionarias.
Página de inicio del repositorio institucional del CSIC.
Las estrategias
Con todo, el movimiento no pretende socavar el mercado sino presentarle alternativa a través de dos vías:
- La publicación en abierto de revistas de calidad que cuenten con un comité de selección.
- Un sistema de «auto-archivo» de la producción científica de los investigadores en repositorios institucionales o temáticos.
Son estrategias complementarias y no competitivas. Persiguen facilitar y mejorar el acceso a la información científica y su difusión. El movimiento no debe entenderse como un sistema de «autoedición» ni como uno que elimine o sustituya el modelo tradicional de la revisión entre pares. Tampoco como un sistema de comunicación científica de segunda fila ni un sistema que busque abaratar el coste de publicar.
El acceso abierto es constructivo, no deconstructivo (no busca eliminar revistas comerciales, pero sí acrecentar el acceso a contenidos científicos); no es sinónimo de acceso universal (ya que sigue habiendo barreras institucionales, lingüísticas, para discapacitados, de conectividad, etc). En definitiva, el Open Access (OA) persigue un nuevo modelo de acceso pero no es un modelo de negocio.
Ambas vías aportan beneficios importantes para las instituciones que las promueven:
- Contribuyen a devolver a la sociedad un bien común: la ciencia que financia.
- Consiguen una mayor difusión-más impacto de sus investigaciones.
- Aseguran la preservación a largo plazo de los contenidos generados.
- Ayudan a los gestores a tener un mayor control de las publicaciones científicas producidas.
- Los repositorios permiten disponer en línea la producción de sus investigadores y estandarizar los currícula.
- Más lectores conducen a una mayor explotación de los resultados científicos, más citaciones facilitando así futuras financiaciones.
- Aumentan la percepción social del valor de la investigación.
- A mayor percepción social, mayor perfil político para la investigación científica.
- Los repositorios ayudan a las agencias de financiación y a los investigadores a localizar resultados en su área de interés.
- El ciclo de la comunicación científica se acelera y los resultados son difundidos y leídos mucho antes.
- El acceso abierto aboga por que los investigadores hagan un uso más consciente de sus derechos de autor.
Repositorios institucionales
Muchas instituciones científicas y académicas han creado repositorios institucionales. También los fomentan las agencias de financiación para garantizar una amplia difusión de los resultados de los proyectos que subvencionan, siempre con la finalidad de crear sitios donde albergar, organizar, difundir y preservar la producción científica que generan o financian. Para ello utilizan la tecnología que permite una rápida propagación en la Red de sus contenidos mediante el
harvesteo de grandes recolectores y motores de búsqueda de recursos científicos.
Los beneficios derivados de los repositorios institucionales son muchos si reciben un apoyo explícito. Hoy existen 2.000 repositorios abiertos en el mundo. Proyectos pilotos hace una década, se han
En definitiva, el Open Access (OA) persigue un nuevo modelo de acceso pero no es un modelo de negocioconvertido en plataformas consolidadas por las que las instituciones de investigación difunden al exterior su producción.
Los repositorios ofrecen nuevas funciones, añadiendo al acceso abierto herramientas que custodian, gestionan y analizan la ciencia institucional. Recientemente, los organismos de investigación y universidades están creando plataformas propias que recogen, describen y evalúan su producción científica. Enlazar el repositorio con estos sistemas internos resulta fundamental para relacionar las actividades de gestión, evaluación, difusión y publicación de la producción institucional. Actividades que hasta hace poco se concebían independientes y no interconectadas.
Publicar en abierto: la vía dorada
La otra estrategia del acceso abierto se basa en el fomento por las instituciones de la edición de revistas científicas en abierto, o en la publicación por parte de sus autores en revistas abiertas. Modalidad de publicación que puede estar a su vez financiada por las instituciones a las que pertenecen los autores.
Ejemplo de ello lo encontramos en nuevas iniciativas editoriales como las revistas de PLoS o las del BioMed Central (acceso abierto dorado) o en revistas tradicionales de suscripción que ofrecen la publicación inmediata en abierto tras el pago de una cuota por parte del autor/institución (el acceso abierto híbrido).
Va creciendo el número de instituciones y agencias de financiación con un fondo especial para pagar esas cuotas a nivel institucional, considerando el coste de publicación en abierto como parte integral de los presupuestos de investigación.
Símbolo internacional del movimiento del acceso abierto.
Mandatos, políticas y directivas: el acceso abierto en las estrategias de investigación
Se observa también mayor sensibilización hacia la importancia del acceso abierto a los resultados de la investigación financiada con fondos públicos. Bajo esta óptica, la divulgación científica adquiere un mayor relieve y unos objetivos más ambiciosos, ampliando los canales por los que las instituciones pueden realizar la transferencia del conocimiento que producen a la sociedad.
Estudios de la Comisión Europea revelan el escaso acceso a las publicaciones de los resultados de investigación pública por parte de las pequeñas y medianas empresas y los efectos negativos en la innovación y el desarrollo tecnológico. Otros, como
Implementation of Medical Research in Clinical Practice (2011) de la European Science Foundation, destacan la necesidad de traspasar más y mejor a hospitales los resultados de investigaciones biomédicas realizadas por instituciones científicas y universidades.
La transferencia de conocimiento, según la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), implica la captura, organización y el intercambio de conocimiento explícito y tácito e incluye actividades comerciales y no comerciales. El movimiento del acceso abierto demanda así una mayor transparencia en la transferencia de los resultados científicos, actividad que debe entenderse más allá de la mera patentación de resultados.
El acceso abierto a los resultados de la investigación también tiene implicaciones directas en el desarrollo económico y la innovación. La Agenda Digital Europea considera el acceso a la información, a la investigación y a los datos científicos puros esencial para garantizar la competitividad de la Unión Europea. Neelie Kroes, su vicepresidenta, pronunció un histórico discurso en esta línea (
http://bibliotecas.csic.es/documents/docnoticias/kroes_challenge_open_access_spanish.pdf), en diciembre de 2010.
Mandatos: acceso abierto y copyright
El espaldarazo para la consolidación de los repositorios institucionales es el desarrollo de un mandato institucional que requiera el depósito en el repositorio de una copia de autor de los trabajos producidos. Diversos estudios confirman que el depósito voluntario no supera el 15% de lo producido de media al año, mientras que cuando se implantan mandatos la ratio sube al 63% de las publicaciones.
Hay más de 130 mandatos institucionales de acceso abierto en el mundo. Destacan los de las universidades de Harvard y de Princeton por el apoyo unánime de su comunidad científica y por su valentía al abordar el espinoso tema del copyright, abogando por la no transferencia exclusiva de derechos de explotación
La otra estrategia del acceso abierto se basa en el fomento por las instituciones de la edición de revistas científicas en abiertoa los editores por los efectos negativos sobre las posibilidades futuras y diversas de explotación y reutilización del conocimiento. Este es un debate abierto con importantes implicaciones para las instituciones públicas creadoras de conocimiento y ciencia.
En España, dos leyes recientes abordan la transferencia de resultados de la actividad investigadora y la titularidad de los derechos patrimoniales del conocimiento generado. El artículo 54 de la ley de Economía Sostenible, en vigor desde marzo de 2011, subraya que
«los resultados de las actividades de investigación, desarrollo e innovación a las que se refiere el artículo anterior, así como el derecho a solicitar los títulos de propiedad industrial adecuados para su protección jurídica pertenecerán a las entidades cuyos investigadores los hayan obtenido en el ejercicio de las funciones que les son propias»; el artículo 37 de la ley de la Ciencia prevé que
«el personal de investigación cuya actividad investigadora esté financiada mayoritariamente con fondos de los Presupuestos Generales del Estado hará pública una versión digital de la versión final de los contenidos que le hayan sido aceptados para publicación». Tal depósito deberá realizarse en repositorios no más tarde de 12 meses de la publicación oficial.
El papel de las agencias financiadoras
El acceso abierto se ha convertido en elemento clave en el diseño de nuevas estrategias de muchas agencias financiadoras. Requiriendo este tipo de acceso a las publicaciones y datos que derivan de los proyectos que financian, apuestan por una mayor transparencia social de la ciencia que sostienen. Este discurso es especialmente relevante para las agencias públicas ya que añade un componente ético al garantizar el acceso gratuito a recursos que de otra manera quedarían alojados únicamente tras costosas plataformas de suscripción.
Entre los pioneros, destacan las políticas de acceso abierto de los National Institutes of Health (NIH) de Estados Unidos (2007) y del Wellcome Trust del Reino Unido (2006).
El acceso abierto en leyes y disposiciones legales
Cada vez son más los gobiernos que promulgan leyes para la
difusión en abierto de las investigaciones que financian.
Así, en España, desde el 2008 han aparecido leyes y normativas, como la directiva de la Comunidad de Madrid (2008) y la nueva ley de la Ciencia, el logro más importante. Su artículo 37 Difusión en acceso abierto es un paso adelante muy importante al mencionar, además, la posibilidad de ligar la evaluación de la productividad científica de las administraciones públicas a la difusión en abierto del conocimiento que generan.
Europa, coordinación en política de acceso abierto entre los Consejos de Investigación en Europa EUROHORCS, el European Research Council (ERC) y la Comisión Europea fomentan iniciativas para concienciar sobre el deber de hacer accesible al público los resultados de investigaciones financiadas por los contribuyentes, a diseñar políticas comunes que marquen procedimientos a cumplir por los consejos de investigación y a desarrollar infraestructuras para divulgar este conocimiento.
El ERC publicó en 2007 una política de acceso abierto por la que se requiere el depósito en repositorios de las copias de autor de las publicaciones y de los datos puros resultantes de proyectos que financian. El VII Programa Marco de la Comisión Europea mantiene desde finales de 2008 un proyecto piloto de acceso abierto que afecta a la difusión del 20% de sus proyectos y que extenderá probablemente al 100% de los proyectos bajo el VIII PM a partir de 2013.
EUROHORCS y la European Science Foundation llevan años trabajando en la implementación de una hoja de ruta para el avance coordinado del acceso abierto en el Espacio Europeo de Investigación.
Portal de la Comisión Europea sobre todas sus iniciativas para implementar el acceso abierto a los resultados de los proyectos de investigación que financia.
Acceso abierto en España
El acceso abierto se ha concretado en la adhesión de muchas universidades e instituciones científicas a la Declaración de Berlín, la creación de un número significativo de repositorios institucionales, entre los que destacan los de la Universidad Autónoma de Barcelona, el de la Universidad Politécnica de Cataluña y el del CSIC, según el
Ranking Webometrics de Repositorios, y la creación del recolector de la producción española disponible en los repositorios existentes (RECOLECTA). Algunas universidades tienen mandatos institucionales y otras han empezado a considerar la oportunidad de financiar, aunque aún de forma muy tibia, los costes de publicación en acceso abierto.
Sin embargo, se observa, con respecto a otras instituciones científicas europeas (UK Research Councils, Netherlands Organisation for Scientific Research, CNRS, Max Planck Society), una falta de compromiso a nivel de instituciones y país más firme y decidida. Seguramente, la nueva ley de la Ciencia y las directivas europeas, y las que están por llegar, contribuirán a reforzar la estrategia nacional.
Un nuevo escenario, ¿nuevas reglas de juego?
El acceso abierto está transformando la realidad cotidiana de las instituciones afectando a cuestiones tan relevantes, como los modelos de negociación de recursos de información, los sistemas de evaluación y la gestión de los derechos de explotación de resultados.
Nuevos modelos de negociación de información científica
Existe un buen número de revistas científicas de calidad en abierto o sujetas al acceso abierto híbrido. Pero la publicación gratuita de contenidos científicos en las mismas tiene siempre un coste, que recae sobre la institución de los autores que publican, y no sobre los lectores. Esto está suponiendo una alteración del modelo tradicional de contratación de recursos de información basado en el paradigma «la biblioteca-institución paga» para su consulta, al nuevo paradigma, «el autor-institución paga» para su difusión en abierto. Por ello, la negociación de cuotas institucionales de acceso abierto ha pasado a formar parte de los contratos con editores, como una cláusula adicional, que fija cómo hacer frente al pago de las publicaciones que los autores de una determinada institución publican bajo esta modalidad. Las instituciones más comprometidas con el acceso abierto ya están considerando que los presupuestos de investigación deben contemplar partidas para costear la publicación de la ciencia que producen en abierto.
Se están introduciendo también cambios en los modelos de licencia editorial: se trata de la llamada «cláusula verde» por la que se exige a los editores el depósito en el repositorio institucional de los borradores revisados de los artículos de los autores institucionales publicados en sus títulos.
Nuevos modelos de evaluación científica
El acceso abierto ha entrado en el debate sobre la vigencia del modelo de evaluación científica sustentado casi en exclusiva en el Journal Impact Factor (JIF). Surgen voces críticas sobre la adecuación del JIF para evaluar la productividad y excelencia de los investigadores, a lo que se unen críticas a la profusión de publicaciones científicas, resultado del modelo de evaluación imperante y de la validez del
peer review actual. El Comité de Ciencia y Tecnología en el Reino Unido ha abordado ambas cuestiones, abogando por sistemas de revisión por pares más acordes con la realidad, y cita como posible modelo alternativo el de
PLOS One, subrayando además la conveniencia de que los datos puros de carácter científico, salvo excepciones, sean accesibles públicamente.
Otros criterios de evaluación han ido abriéndose paso, como el Journal Usage Factor, o criterios cualitativos, como el impacto socioeconómico de los resultados de la investigación y la verdadera transferencia de conocimiento, que permite acceder a tales resultados en su totalidad sin tener que pagar por ello una segunda vez.
Más y más instituciones científicas y universidades, especialmente en el ámbito anglosajón, están diseñando nuevos modelos de evaluación y financiación de proyectos científicos, enriqueciendo los criterios y los niveles de impacto en consideración. Entre los nuevos criterios aparece la exigencia de que la producción en evaluación se haya difundido en abierto o que el repositorio institucional sea el canal de envío de los trabajos para ser evaluados. Un ejemplo exitoso del nuevo enfoque es la Universidad de Liège.
Para terminar, destacamos nuevos planteamientos para estimar el rendimiento económico de la producción y comunicación científica; estudios como Economic implications of alternative scholarly publishing models (2009) calculan los costes, beneficios y oportunidades que ofrecería la transición hacia un modelo de acceso alternativo.