Prevención y riesgos

PILAR GALLEGO

Directora General de Protección Civil y Emergencias. Ministerio del Interior

“Saber para prever. Y prever para proteger”

Pilar Gallego, directora general de Protección Civil y Emergencias, analiza en este artículo cómo la prevención, la formación, la aplicación de las nuevas tecnologías, la colaboración ciudadana y la cooperación son factores determinantes para conseguir una protección civil del siglo XXI al servicio de las personas.

“Saber para prever. Y prever para proteger”. Con estas dos frases resumía el trabajo de Protección Civil el vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en la entrega de medallas al Mérito de Protección Civil. Protección Civil implica servicio público. Su objetivo es prevenir las situaciones de grave riesgo DESTACADOSInformación sobre riesgos para los ciudadanosPerfil: Pilar Gallego
colectivo o catástrofes y proteger a las personas y los bienes cuando dichas situaciones se producen. Asimismo, participar en la rehabilitación y reconstrucción de las zonas afectadas. También crear una cultura preventiva de riesgos, tanto en lo que se refiere a su análisis como a la organización de los sistemas de información y alerta, es tarea importante a la que dedicamos grandes esfuerzos. Tampoco hay que olvidar la formación de los agentes de protección civil, la información a la población, la coordinación de las diversas Administraciones y la cooperación en el ámbito internacional.

Con todos estos elementos, nuestro objetivo es conseguir un Sistema Nacional de Protección Civil más eficaz y solidario, en el que todos trabajemos con generosidad, profesionalidad y gran dosis de compromiso.




Escuela de Protección Civil. / Foto: Gabinete de prensa de Protección Civil.



La Escuela Nacional de Protección Civil
Con el fin de mantener el nivel de competencia, profesionalidad y especialización que exige el papel de los integrantes del Sistema Nacional de Protección Civil, a lo largo de los últimos años, se han ido incrementado las actividades de formación en la Escuela Nacional de Protección Civil, que cuenta con una superficie total de 200.000 m2, donde se ofrece formación teórica y práctica para la gestión de riesgos y emergencias.

La Escuela dispone de un completo equipamiento en infraestructuras, que permite el desarrollo de las actividades formativas, junto con el entrenamiento práctico en escenarios lo más realista posible y el adiestramiento en técnicas y métodos de trabajo para la intervención en emergencias.

El campo de prácticas, cuyas instalaciones ocupan una extensión de 50.000 m², agrupa cuatro áreas. El Área de Fuegos consta de tres plataformas destinadas al entrenamiento en el manejo de extintores, bocas de incendios equipadas (B I E) y a la extinción de fuegos en el exterior y en edificios, respectivamente. El Área de Agua está constituida por una balsa con una capacidad de almacenaje de unos 9.400 m³ En un mundo globalizado, las catástrofes y sus consecuencias también se globalizan y nos afectan a todosy una profundidad que, en algunas zonas, alcanza los 7 m. Este espacio está destinado al entrenamiento en el uso de embarcaciones, el rescate subacuático y el entrenamiento en escenarios de zonas inundadas.

En una superficie total de unos 7.500 m², con más de 150 puntos de ocultación, galerías subterráneas de 240 m de longitud, accesos verticales y vehículos insertados en escombros, se ubica el Área de Estructuras Colapsadas. Además cuenta con construcciones que simulan edificios derrumbados, con estructuras en cinco niveles y una superficie de 100 m² por planta. Su finalidad es servir para el entrenamiento en el rescate y salvamento de personas sepultadas; asimismo, se emplea para el adiestramiento y homologación de perros de rescate.

Por último, el Área de Deslizamientos del Terreno está constituida por una superficie total de unos 4.500 m² y simula tierras (subterráneas y de superficie) que han sufrido los efectos de movimientos y en las que se requiere actuar para llevar a cabo el rescate de las víctimas.

La Escuela funciona como un gran centro de referencia en materia de protección civil y coopera con los sistemas públicos de formación de otros países, especialmente de la Unión Europea, Iberoamérica y África. Ofrece titulaciones homologables a los niveles actuales del sistema educativo español e incorpora innovaciones procedentes de las buenas prácticas de otros sistemas. En este sentido, se impulsan acciones ligadas a la I+D+i y se promueven líneas de trabajo relacionadas con nuevas técnicas y especialidades complejas como el rescate en estructuras colapsadas o emergencias NRBQ (Plan de Defensa Nuclear, Radiológico, Bacteriológico y Químico), con el fin de constituir un foro de encuentro entre expertos en Protección Civil y técnicos responsables de esta materia en las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos.

Asimismo, la Escuela facilita el desarrollo del trabajo en el área preventiva, mediante de la celebración de jornadas y seminarios que tienen como objetivo sensibilizar a distintos colectivos. Un ejemplo de ello es la Semana de la Protección Civil que, anualmente, se dirige a escolares. Bajo el título “La prevención empieza en la escuela”, los niños y niñas aprenden primeros auxilios, la importancia del uso del cinturón de seguridad, pautas a seguir ante un incendio, etc.




Sala de coordinación operativa (SACOP). / Foto: Gabinete de prensa de Protección Civil.



Nuevas herramientas tecnológicas
La Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior cuenta con una Sala Nacional de Emergencias, que presta servicio 24 horas al día, todos los días del año, para el seguimiento de aquellas situaciones que comportan riesgos para los ciudadanos y sus bienes.

Esta sala mantiene contacto permanente, a nivel territorial, con las Delegaciones y Subdelegaciones del Gobierno y, a nivel central, con todos los órganos implicados de la Administración General del Estado. Cuenta con las más modernas herramientas tecnológicas para la prevención y la alerta temprana.

La alerta de los incendios en esencia consiste en la detección y el seguimiento a través de satélite de posibles focos de fuego, así como en la observación y registro de datos obtenidos por medio de plataformas espaciales geoestacionarias (Meteosat) y de órbita polar (Modis). Este sistema ha permitido detectar en la campaña de 2010 algo más de 1.000 incendios, de los que han sido verificados 880. De estos, se ha intervenido con medios estatales en 405 incendios.

En la simulación de la evolución de los incendios que se producen, se tienen en cuenta las previsiones meteorológicas. El simulador facilita, sobre un sistema de información geográfica, la información de los elementos vulnerables a los que puede afectar el incendio, ya sean bienes o infraestructuras (tales como hospitales, colegios, etc.), así como la previsible evolución del mismo. Este instrumento es de gran utilidad porque permite anticipar los posibles riesgos y adoptar las medidas y medios con mayor antelación.

La localización y análisis del escenario de los principales incendios detectados se realiza mediante la cartografía que incorpora el Visor Nacional de Emergencias.

La puesta en servicio de un nuevo Sistema de Información para la Gestión de Emergencias, denominado “SIGE 2” y la información permanente a los ciudadanos y medios de comunicación sobre la situación de los incendios forestales, las actuaciones llevadas a cabo, los medios utilizados, las zonas de riesgo, recomendaciones preventivas, etc., tienen lugar a través de la página web de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias y del portal interinstitucional Inforiesgos.

La visualización cartográfica, a través de un visor de cartografía, permite aumentar el volumen de información geográfica con los beneficios que esto supone para la gestión de emergencias, como ha quedado demostrado durante la campaña de incendios forestales del año pasado.

La simulación de escenarios sísmicos mediante el Simulador de Escenarios Sísmicos (SES) hace que se puedan poner en marcha con rapidez las medidas de emergencia previstas tras un terremoto, así como facilitar la planificación a las Comunidades Autónomas y Entes Locales y potenciar el desarrollo de medidas preventivas.
Por último, la recopilación de datos sobre inundaciones, a través de la aplicación informática del Catálogo Nacional de Inundaciones Históricas, es una herramienta que permite sistematizar y homogeneizar estos datos a nivel nacional, y facilita su inmediata actualización.


La colaboración ciudadana como medida de prevención
Sin duda, los ciudadanos son actores principales de la protección civil y sin su colaboración no tendría éxito nuestra tarea.

Como medida preventiva, uno de los retos que me he planteado en mi gestión es facilitar información a los ciudadanos a través de los medios de comunicación sobre cualquier situación de emergencia que pueda afectarles. No cabe duda que la difusión de mensajes sobre las pautas de comportamiento a seguir en caso de verse sorprendidos por una emergencia, así como la difusión de las previsiones meteorológicas de forma sencilla Protección Civil implica servicio público y su objetivo es prevenir las situaciones de grave riesgo colectivoy comprensible, contribuye a prevenir situaciones no deseadas. Esta información se encuentra en la web www.proteccioncivil.es, así como en www.inforiesgos.es, portal de Internet en el que participan todos los organismos de la Administración General del Estado que tienen competencias en el ámbito de los riesgos naturales y tecnológicos.

Ante una emergencia, seguir determinadas pautas de comportamiento nos ayudará a protegernos a nosotros mismos y también a los demás, con especial atención a los colectivos más vulnerables: personas mayores, enfermos, niños, etc. En este sentido, la respuesta tanto de los medios de comunicación, con su magnífica tarea de apoyo y seguimiento de todas nuestras informaciones, como de los propios ciudadanos, elemento esencial en la prevención y autoprotección, está siendo muy positiva.


La colaboración internacional en un mundo globalizado
En un mundo globalizado, las catástrofes y sus consecuencias también se globalizan y nos afectan a todos. Y es por esto por lo que la prevención, la planificación y, en caso de desastre, la intervención deben ser abordadas también desde una perspectiva supranacional. La actividad que en este ámbito desarrolla España es cada vez más intensa en consonancia con la atención que, en particular, la Unión Europea presta a estos temas.
 
Nuestra actuación tiene dos grandes ámbitos. El primero se circunscribe a la Unión Europea, cuyas principales líneas de actuación son la mejora de actividades de respuesta de la propia Unión y de los Estados miembros en caso de catástrofe, que se enmarcan en el Mecanismo Europeo de Protección Civil, y las actividades de prevención, alerta temprana, preparación y mejora de la formación de los agentes de la protección de los Estados miembros. Con la aprobación del Instrumento Financiero 2007-2013, con una dotación presupuestaria en torno a 190 millones de euros, la Unión Europea ha dado un importante paso para la creación de una política común en esta materia.


Por otro lado, Iberoamérica
es otro de los pilares fundamentales de la política exterior española en materia de prevención. España preside la Asociación Iberoamericana de Organismos Gubernamentales de Defensa y Protección Civil. En este marco, se plantean como objetivos implantar una formación on-line, así como la creación de un Máster en Prevención y Gestión de Riesgos con la participación de universidades iberoamericanas.

Además, en colaboración con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), llevamos a cabo diversos cursos para el personal adscrito a Organismos Gubernamentales de Iberoamérica, tanto en nuestra Escuela Nacional de Protección Civil como en sus centros de formación en Iberoamérica.

Se trata de hacer frente a nuevos retos con el fin de conseguir una protección civil del siglo xxi al servicio del ciudadano, de la que la prevención constituye un pilar muy importante.

Información sobre riesgos para los ciudadanos

Inforiesgos es un instrumento de información que la Administración General del Estado pone al servicio de los ciudadanos en Internet, al objeto de dar a conocer en cada momento, la situación existente en España, en relación con riesgos colectivos potencialmente graves, así como las medidas a adoptar para, en lo posible, prevenirlos.

De esta forma el ciudadano podrá acceder a información actualizada sobre cualquiera de los riesgos que afectan a nuestro país, conocer los principales fenómenos desencadenantes de los mismos, cómo prevenirlos y actuar en caso de que sucedan.

Además ofrece información sobre la agenda de actividades formativas, programas de educación para la prevención, proyectos de investigación y publicaciones.

Los seis principales riesgos naturales que afectan a  España son los incendios forestales, sequías, tormentas y rayos, inundaciones, terremotos y vientos.

Perfil: Pilar Gallego

Licenciada en Derecho por la Universidad de León y pertenece al Cuerpo Superior Técnico de la Administración de la Seguridad Social. Antes de ocupar la Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior, desempeñó el cargo de subdelegada del Gobierno en Madrid. En 2007, fue elegida concejala y designada portavoz del Área de Hacienda en el Ayuntamiento de Madrid.

Con anterioridad, trabajó en la Vicesecretaría General Técnica del Ministerio de Trabajo y en el área de Recursos Humanos del Instituto Nacional de la Seguridad Social.

Publicado en Núm. 04


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